El Paris Saint-Germain Football Club, más conocido como PSG, es ahora el equipo de moda, sobre todo, desde que la temporada pasada llegara al club el catarí Nasser Al-Khelaïfi como cabeza visible del grupo inversor Qatar Investment Authority.
En ese primer año, el PSG fichó mucho pero no a jugadores de demasiado renombre, solo se puede destacar al argentino Javier Pastore o al brasileño Nené. Para esta temporada 2012/2013 el equipo francés se ha mostrado decidido a reforzar la plantilla con más jugadores de más renombre. Y así han llegado al club Zlatan Ibrahimovic, Thiago Silva y Ezequiel Lavezzi, por el momento.
El sueco y el brasileño, procedentes del Milán, han costado unos 65 millones de euros. El capitán de Suecia cobrará unos 14 millones de euros al año, algo que ha sido criticado, duramente, por el Presidente de la República francesa, François Hollande. Y 26 millones de euros es el precio que ha pagado el PSG por el argentino Lavezzi, procedente del Nápoles. Y seguro que algún fichaje más cae de aquí al cierre del mercado de fichajes.
Pero lo que es una incógnita es si todo este desembolso dará resultado o no. Ya la temporada pasada el PSG acabó subcampeón de la Ligue 1, por detrás del Montpellier, que, eso sí, tenía un presupuesto de 36 millones de euros, una tercera parte de lo que se gastó el catarí en fichajes para su equipo.
Lo que está claro que esto que está ocurriendo con el Paris Saint-Germain ya se ha visto con el Manchester City o el Chelsea, que han tenido que esperar mucho tiempo y desembolsar muchos millones de euros para conseguir una Premier y una Champions, respectivamente.
A lo mejor el PSG ya consigue este año la Ligue 1 que no gana desde la temporada 93/94 y más que nada porque el nivel de la liga francesa es muy pobre. Pero para que veamos a Ibrahimovic, Pastore y compañía levantar un título europeo habrá que esperar unos años, pues los demás conjuntos que optan a ello ya tienen los equipos bien formados y con un estilo de juego definido.
A Carlo Ancelloti le toca ahora trabajar duro para conseguir lo que desea, que el Paris Saint-Germain sea un grande de Europa, algo muy difícil de conseguir y si no que se lo pregunten a Abramovich, que ha tenido que esperar 9 años y 900 millones de euros después para obtener el máximo título europeo. Aun así, habrá que vigilar de cerca al PSG. De momento, es todo un espejismo.
Síguenos en Twitter: @enbocadegol @AlexDeMatias
En boca de Gol Noticias, análisis y opinión.
